Lunes
Razones. Como seres humanos nos empeñamos en la búsqueda de razones aparentemente coherentes y que puedan de alguna manera explicarnos el porque de nuestro actuar. Pero, existe siempre alguna razón que nos pueda señalar lo que necesitamos que sea explicado. Cuando alguien dice algo en un momento que no es correcto, generalmente está diciendo lo que más cree en lo más profundo de su ser, aquello que sólo el subconsciente sabe que existe; la razón, simple, el subconsciente pide a gritos ser atendido. Buscar razones a todo lo que nos rodea no es precisamente lo mejor que podemos hacer para progresar como personas, hallarle razones a todo es como buscar excusas de nuestras acciones y aquello solo lleva al retraso. Acaso las lágrimas son algo malo, si mi depresión es constante es porque puedo sentir más que los demás o no? Cada palabra adquiere un nuevo significado totalmente nuevo y desconocido para mi en estos días, días en que me siento ofuscada sin razón aparente y me pregunto ¿cuál es la razón? A veces no existen tales razones o al contrario que la razón siempre está allí presente sin tratar siquiera de escabullirse de mi razonamiento; presente como pidiendo que le haga caso, que la tome en cuenta el problema es que no puedo.
Sentimientos confusos que alberga el alma en unos minutos que duelen como toda una vida hecha trizas por el daño de un sentimiento aún más grande, el problema no es que duela, el problema es que me gusta. Ahora mismo recuerdo las letras de Ricardo Arjona y empiezo a comprender sus canciones aparentemente sin sentido, pero llego a una simple conclusión, el problema no es el problema el problema somos nosotros y nuestra capacidad inmensa de convertir situaciones en problemas, conversaciones en pleitos, discusiones en guerras. Morir el único modo de vivir.

